Explorar, la calma a su alrededor, será la calma que antecede al huracán?Esperar explotar.
Las ganas de llorar, aunque la tristeza no quepa, de donde agarrarse?
Porque tanta calma? De verdad existe? o son esos ojos mentirosos, empeñados en soltura que sonríen de vuelta a casa, perdidos pero atraídos por atardeceres que jamás volverá a ver igual. Tan simples.
Siente inquietud en la oscuridad, pero también en la simplicidad de las cosas. Siente tantas cosas más grandes que la inquietud, pero en los principios y finales del sol, en los momentos extraños de las horas que pasan, siente un pequeño y quizás intenso dolor. Ganas de llorar, ganas de irse lejos.
Se excusa diciendo que es mujer. Se piensa que son cosas de una vez al mes. A veces, siquiera lo menciona porque esos ojos tristes son, de una manera u otra, imperceptibles. Pero no me engaña, eso creo.
Observo como ella yace en silencio, es bueno saber que por más que quiera no va a llorar, por más frágil paresca a veces. Llevo una observación variada de todo lo que compone, con sus manos, sus ojos, su boca y su triste sonrisa, la sé bastante como para estar escribiendo más sin dejar un gesto suyo afuera. Y escuchando Pearl Jam me la imaginó posando su dedo sobre sus labios, como una costumbre eludible. Pero ella se muerde las uñas como una adolecente nerviosa, incluso teniendo 24, como leyendo mis ojos para ser mi contradicción, jugando con las ganas de mi mente de ver como su costumbre me conmueve, más bien, las ganas de transformarla en Deja vù y algo que no sé olvida de un día al otro, esas que decís 'sos toda mía porque te sé de pie a cabeza' algo que la irritaría y dejaría de mirarme durante horas. Entonces compondría con un' creo que sé cada gesto tuyo' esperando que ella entonces, me seduciera, otra vez.
No es tan simple, nada incauta. Tan tranquila pero indomable. Frágil, contradictoria y, algunas noches incluso histérica como placentera. Intento, desalojar el pasado en sus ojos a veces vacíos por algunas semanas que no sé deja mirar, tan fría me observa sin rubor en las tardes solitarias y caídas.
Me parecería estúpido decirle ' te ves hermosa cuando estás triste', una verdad inconcebible, de esas que sólo los chicos deberían mencionar aunque sigan doliendo. No sólo me parecia estúpido, sino injusto sentir que puedo decirselo apaciblemente.
Quizá, sé que no es un juego para pretenderme, para seducirme e intoxicarme de todo lo que es, pero verla vulnerable me hace querer acercarme y tocarla. Y sus caricias de manos heladas en los momentos menos sinceros, caricias pausadas, eternas.. sé que ella también quiere sentirme y acabar de dolores insensatos pero sanos, los que nos hacen ver como dos adolecentes preocupados por el 'que pasará?' innecesarios e inestable como el amor.
Y en las oscuridades más nocturnas en la habitación de ambos, donde la dejo escapar, veo el mundo efímero pero me siento seguro ante cualquier helada, por ahora. Y ella, lo ve inadmisible luego de un rato de pensarlo, desearía golpearlo con los dedos lejos y quedarse a dormir como si nada cambiara ahí. Dentro de la búrbuja de sábanas que me enseñó a mantener, llena de paz luego delvendaval del que estamos hechos. Su piel, sus manos y su rostro de costado, junto a mi pecho sobre un estrepitoso respirar. La deseo infinita, como esos latidos que parecen valer nada, no por ahora como la calma, como sus tristezas.
Infinitamente mia, aunque nunca lo acepte.
Las ganas de llorar, aunque la tristeza no quepa, de donde agarrarse?
Porque tanta calma? De verdad existe? o son esos ojos mentirosos, empeñados en soltura que sonríen de vuelta a casa, perdidos pero atraídos por atardeceres que jamás volverá a ver igual. Tan simples.
Siente inquietud en la oscuridad, pero también en la simplicidad de las cosas. Siente tantas cosas más grandes que la inquietud, pero en los principios y finales del sol, en los momentos extraños de las horas que pasan, siente un pequeño y quizás intenso dolor. Ganas de llorar, ganas de irse lejos.
Se excusa diciendo que es mujer. Se piensa que son cosas de una vez al mes. A veces, siquiera lo menciona porque esos ojos tristes son, de una manera u otra, imperceptibles. Pero no me engaña, eso creo.
Observo como ella yace en silencio, es bueno saber que por más que quiera no va a llorar, por más frágil paresca a veces. Llevo una observación variada de todo lo que compone, con sus manos, sus ojos, su boca y su triste sonrisa, la sé bastante como para estar escribiendo más sin dejar un gesto suyo afuera. Y escuchando Pearl Jam me la imaginó posando su dedo sobre sus labios, como una costumbre eludible. Pero ella se muerde las uñas como una adolecente nerviosa, incluso teniendo 24, como leyendo mis ojos para ser mi contradicción, jugando con las ganas de mi mente de ver como su costumbre me conmueve, más bien, las ganas de transformarla en Deja vù y algo que no sé olvida de un día al otro, esas que decís 'sos toda mía porque te sé de pie a cabeza' algo que la irritaría y dejaría de mirarme durante horas. Entonces compondría con un' creo que sé cada gesto tuyo' esperando que ella entonces, me seduciera, otra vez.
No es tan simple, nada incauta. Tan tranquila pero indomable. Frágil, contradictoria y, algunas noches incluso histérica como placentera. Intento, desalojar el pasado en sus ojos a veces vacíos por algunas semanas que no sé deja mirar, tan fría me observa sin rubor en las tardes solitarias y caídas.
Me parecería estúpido decirle ' te ves hermosa cuando estás triste', una verdad inconcebible, de esas que sólo los chicos deberían mencionar aunque sigan doliendo. No sólo me parecia estúpido, sino injusto sentir que puedo decirselo apaciblemente.
Quizá, sé que no es un juego para pretenderme, para seducirme e intoxicarme de todo lo que es, pero verla vulnerable me hace querer acercarme y tocarla. Y sus caricias de manos heladas en los momentos menos sinceros, caricias pausadas, eternas.. sé que ella también quiere sentirme y acabar de dolores insensatos pero sanos, los que nos hacen ver como dos adolecentes preocupados por el 'que pasará?' innecesarios e inestable como el amor.
Y en las oscuridades más nocturnas en la habitación de ambos, donde la dejo escapar, veo el mundo efímero pero me siento seguro ante cualquier helada, por ahora. Y ella, lo ve inadmisible luego de un rato de pensarlo, desearía golpearlo con los dedos lejos y quedarse a dormir como si nada cambiara ahí. Dentro de la búrbuja de sábanas que me enseñó a mantener, llena de paz luego delvendaval del que estamos hechos. Su piel, sus manos y su rostro de costado, junto a mi pecho sobre un estrepitoso respirar. La deseo infinita, como esos latidos que parecen valer nada, no por ahora como la calma, como sus tristezas.
Infinitamente mia, aunque nunca lo acepte.