viernes, 28 de diciembre de 2012

Todo va a estar bien. Adiós.

¿Que fuimos?
Fuimos aire.
Fuimos y dejamos ser lo que eramos.
Fuimos.
Fuimos dos chicos riendonos a carcajadas y era bello suspirar luego de tanto reir y que el silencio no fuera incomodo.
Fuimos instantes, segundos puros, fuimos eso que dejabamos ir y me encantaba caminar con vos.
Que odioso decir 'me encantaba', que odioso el tiempo que de repente dejá que las cosas se etiqueten en pasado.
Bien, eso fuimos y no importaba el qué era.
Fuiste una persona extraña a la que jamás decifré del todo, un enigma.
Decias que era loca, suceptible, dramatica, hueca en ocaciones y que tenía razón en otras.
 Dijiste que era una luz 'you're firework..' y una vez, me dijiste que estaba apagada a veces pero habia una luz.
Dijiste ese dia, escribiste toda una página para decirme que estaba apagada y que eso estaba mal, que sin embargo seguia siendo una luz.
Cuando me dejaste sola, no por egoismo sino por miedo a no volverte a ver,  digo cuando me dejaste sola.. la luz que te mostraba, que vos decifrabas en mí, se apagó.
Fui un instante estreño que explotó en el momento en que derramé la primera lágrima a las 4 de la mañana, explotó la luz sobre mí y se fundió.
Quizá hoy no lo entienda, pero la luz ya no está.
Fuimos juntos dos luces vislumbrando en el amanecer, queriendo desafiar el tiempo, queriendonos perder en él, yo sin darme cuenta y vos quizá tan pendiente como evitandolo.
Fuimos, juntos, sin duda, fuimos quién sabe qué.
No importa el qué, mi alma siente no pregunta.
Siente un vacío.
Si me preguntarán que siento diria que me duele el alma con convicción de ello, aunque nunca lo haya sentido, aunque nunca nadie me haya explicado lo que era el dolor del alma, lo diría.
Se me viene a la cabeza el suceso, cuando dos niños se conocen, se toman de la mano y se juran amistad eterna entre ambos. Sin persepción de cuanto es esa eternidad. Ríen y es una promesa, diria 'pinky promese', diria que lo es con solo mirarse sin decir siquiera la palabra 'te prometo..' serían de esos amigos inseparables no importa cuanto sea el tiempo que pase, un dia, dos, mejores amigos sin tener reglas o etiqueta en ello.
Esa eternidad no acaba, el tiempo no destruye todo.
Quizá, esa luz que dijiste que tenía siga intacta pero escondida, volvió a estar así, escondida y fria.
Fuiste más que una luz que me encendio el fuego el alma cuando mis manos no podian quemarse solas.
Fuimos juntos, algo extraño, como esos niños que conté que de repente, sin tener conocimiento alguno de lo que es amistad se amigan, sin tener conocimiento del amor se aman, sin saber que decir se dicen, sin saber que sentir sienten y en un poco de tiempo, se sorprenden uno del otro.
Algo extraño, fuiste raro. Fui, una rareza que ya llevaba en mí y te la dí a conocer.
Fuimos de los hermanos, yo la mayor que teme perderte y vos el menor que teme que lo olvide. Y en ocaciones, todo lo contrario.
¿Quién sabe?
El destino no te enseña, te arrebata como el tiempo sin decir nada. Sin darte el tiempo suficiente de decifrar ciertas cosas, ciertos enigmas. Ciertas caras a la que nos aferramos porque 'jamás hubo alguien así'.
Alguien así como?
Tampoco nos dá tiempo a responder.
No importaba el qué era, el que eramos juntos ni cuanto era yo para esa persona en ese fragmento de tiempo, en el jardín de pequeños o ya siendo como somos, ahora, hace dias, hace un año.
Importaban otras cosas que eran minimamente importante para otras personas, confuso.
¿Quién sabe que mierda importaba? ¿A quién le importa?
Fuimos extraños de esos que decis 'que locura la tuya' cuando estabamos juntos y no desconocidos.
Me decifraste en ocaciones más que yo misma y ahora me perdí un poco, ¿Qué soy?
Me perdí un poco en mi ser, me extravié el alma, una parte entera quedó un poco, un poco vacía y sin gracia podria decir. Puedo sentirlo ahora, cuando no estás sabes, compañero.
Quizá mentiste y esa luz jamás existió- pienso ahora, cuando me acuesto en el pasto y no puedo llamarte.
Fuimos juntos y ahora soy.
Soy una luz que por el momento está apagada.
Soy eso porque vos me abriste los ojos a eso y porque yo sé con convicción que puedo serlo pero me asusta que nadie más pueda verlo, ahora.
Ahora, ahora estoy apagada porque me dejaste sola y sin saber bien como podias hacer que fueramos.
Estoy sola y sin saber, sin recordar como ser, libre y un poco feliz.
No estoy sola, me siento un poco sola porque mi compañero, el que realmente podía hacerme volar, ahora está volando.
No lo envidio, lo extraño.
En este instante no puedo ser un firework, hasta lo dudo, hasta me duele estar apagada.
Es temporal porque ese pendejo me enseñó varias cosas más de mí que no desperdiciaría. Varias cosas aprendimos juntos, de repente, como cuando somos niños y encontramos a alguien con quién jugar.
Ajustable a nosotros sin darnos cuenta, totalmente una pieza perdida.
Una pieza que tememos perder y perdemos porque el destino y los azares no son lo nuestro.
Y esa pieza nos pierde. Se pierde y no nos olvida, como tampoco nosotros haremos.
Tememos nunca encontrar una así o quizá no.
Yo temo no encontrar nunca una así, con la misma rareza, con la misma locura y cordura a la vez.
Con la que podemos hablar dias enteros sin cansarnos y silenciar sin incomodarnos.
En silencio, quizá el tiempo sea buen amigo y nos reconstruya porque somos un entero, cada uno de nosotros lo somos.
Yo soy una luz, temporalmente apagada que hace un tiempo conoció otra luz totalmente encendida en fuego y se apagó de un momento a otro de tanto brillar.
Yo soy, fui, seré y dejare ser.
El destino no sirve para esas cosas, es un maldito invento.
Yo soy ciertas cosas que hoy no entiendo, igual que la vida.
Yo fui, en su momento una parte suya y él una parte mia.
Nosotros fuimos ciertos develos, ciertas palabras, un mismo cielo.
Fuimos quien sabe qué.


lunes, 17 de diciembre de 2012

despertar.

Se miraron, lo escuchó hablar, le miró los labios. Hablaba de sus cosas, de cosas no tan importantes a lo que ella lamentó no escuchar de todas formas. Él, sonreía, hablaba más cerca cada vez, ella se asustó cuando sintió sus labios rozar los suyos, suavemente pidiendo permiso. Tanta ingenuidad había en la situación, el hablaba sin saber de que hablar y se acercó sin saber si acercarse.
Sus labios se complementaban, se absorvian, se endulzaban con miedo y sorpresa, con rapidez al principio y luego,  luego despacio. Un beso largo, eterno como quien quiere la cosa. Un beso que perjuraba encontrar esos labios, no otros. Un beso que esperaba con ansias encontrar los labios perfectos y no de alquiler, diría ella. Lunática, siempre esperando el impacto sin traer a ella siquiera con señas lo que quisiese tener. Siempre esperando.
Beso de una pasión infinita, quién acaba de conocer a la persona indicada pero con miedo no se anima a gritar 'te he buscado durante todo el trayecto, donde te has metido!' luego de haber sufrido el invierno en los labios, no el infierno, solo el invierno. El invierno de quién cree que la helada es la helada y no hay abrigo provisorio que lo tape, sino un solo lugar donde alojarse. Entendéis? Perdió la cabeza, tal vez. 

 Tranquilo la tomo de las mejillas, no quiso soltarla por miedo  perderla. Por miedo a mirarla y que ella simplemente le sonriera de la forma en que hacia, de la forma de decirle 'solo fue eso, un gesto, un adiós y eso nada más'. La conocí y supe que esa forma nunca le habia gustado pero era su forma, temerosa, de decir 'es mejor así, para mí y para vos'
La tomo, acarició ambas mejillas con ternura durante un largo tiempo como aquel beso, el tiempo volvió a congelarse. Sus amigos reían atrás empujandola contra él una vez el beso habia acabado, no importa decirlo, pero ella sintió ganas de volver a besarlo y sentir que no habia nadie más allí pero en su forma, sonrió mirando al suelo y volviendo a mirar sus ojos, su sonrisa brillante que hacia minutos intentaba dejar se observar, canalizandose en sus palabras, que a ninguno de los dos importaba demasiado.
No habia sido presa de nadie. Se habia sentido como el primer beso, lleno de inocencia y nada de 'toco y me voy' de los que odiaba y no permitía.
Ella lo abrazó fuerte y besó su mejilla de la misma forma, rapido evitando la verguenza.
Se sentó en el pasto, donde recordó ambos habian estado hablando ahí sentados.
Se acostaron tirandose sobre el pasto sin importar, los dos sonriendo mirando el cielo en silencio.
Ella se acostó y él, observandola se acosto de costado.
¿Habia notado alguna vez la sonrisa que tenía? tan grande, tan iluminada.
Esa repentina noche, llena de caricias que endulzan el alma, ella olvidó todo menos su sonrisa.
Sus ojos, su boca. Las sentía acurrucarse en el alma, limpia.
Se miraron y durante ese eterno momento, aunque no se dijeron nada, supieron que estaban completamente locos, llenos de algo que no entendían.
Se miraron, acostados ahí, sonriendo. Ella cerró los ojos, él la acarició.   Acarició sus piernas primero sin ninguna mala intención, pensando absorto , sus caderas, sus brazos, su cuello, sus mejillas y se quedo en sus brazos. Ella se acercó hablando. Habian puesto distancia desde el beso. y lo abrazó en el pasto con tanta felicidad acumulada que le salió una carcajada en medio de la charla absurda sobre no recuerdo qué.
Se veía hermosa, se sentía hermosa y él, él lo creía.
No recuerdo que se dijeron en ese última mirada, no recuerdo las palabras que utilizó para decirle que sentía algo extraño en el pecho que jamás habia sentido.
Recuerdo que él le besó la frente y ella se levantó después, acorralandolo por ambos lados sobre él y decidida, totalmente decidida lo besó como si fuese la última vez. No por impulso ni por locura. Tal vez por la ultima si.
Estoy seguro que lo hizo por un poco de 'amor' y por miedo, por miedo a volver a escapar a la vida y dejar tomar las riendas al maldito destino, al absurdo destino que quiere hacer todo por el mismo.
Era la situación perfecta para reirse a carcajadasde lo idiota de la vida, las tantas veces que se habia burlado de ella. Pero eso no lo pensó.
Sólo, sintió esos labios. Calidos y tranquilos.
Sólo sintió, tocó la paz en el aire y quiso quedarse en el momento. Quiso jamás despertarse.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Nada personal.

'Que lindo dia' decís y te sonrío. Me quedo ahí, con la voz apagada mirando más allá del río, en las piedras secas por el sol. Lo miro. Pienso siempre en tantas cosas cuando me dejas sola..
Dudo, me entristezco, me agarra la melancolía que a tantos les ha agarrado en esta época del año.
El finalizar de una etapa, de un montón de cosas que pasan por mi cabeza como un flash, una visión inoportuna que rescata mi cabeza. Se vuelve una sonrisa..
Que curioso, jamás creí extrañar los momentos.
Pienso, pienso. El sol, el viento, el ruido de la corriente cortando el paso.
Tengo miedos, sabes? Mi mirada está llena de miedos, pero hoy, hoy estoy relajada pensando en el final de las cosas. En el final del río, del agua, de las sonrisas. En el comienzo de hoy, del vaivén de la vida.
Tengo ganas de pararme, preguntar por vos y decir que en algún momento sentí que eras mi paz, y huí.
El hecho de saberte lejano desde ahora me hace querer enfrentarme a la bestia.
Agarrar y reirme de la gente que cree de rareza a la gente que no piensa igual.
Si los ha habido.
Quise, sentada ahí, gritar y reirme a carcajadas de lo jodida y absurda de la vida: miedo a tantas cosas pequeñas y tantas cosas grandes!
Miedos, dudas, rencores, amores y finales.
Guardados, no sé si quemarlos o dejarlos en el cajón.
-Aunque sé que no se olvidan. -
Me siento absorta y pacifica, con el pañuelo en la cabeza, tan normal. Te recuerdo a vos, mi amigo, a vos.
Recuerdo a todos y a los boludos que no tengo que recordar. La vida me los dá pintados en mi memoria para no olvidar lo que me hizo ser yo. Para bien.
Y quiero besar esos miedos y apaciguarlos.
El adiós, inevitable. - pienso como vos pensás, que lindo, que hermoso, que apasionado día. Pienso, de la misma forma y siento, como acaba en el horizonte, como acaba una etapa.
Y no lloro, mis ojos tristes se congelan, no lloro, no porque no lo extrañé, no me duela.
Sino porque oigo un comienzo en las piedras, y sé que no lo quiero arruinar con mis lagrimas.
Bastante agua tiene el río, bastante más que eso.
Y yo? yo me quiero ir y quiero quedarme. Me quiero romper en pedazos por última ves y rearmarme en la rasformación.
Cuanto somos! por Dios, cuanto!
Nunca supiste diferenciar la normalidad de la rareza en una pesona.
Yo temí que no entiendas que jamás iba a ser como las demás.
Hoy temo tantas cosas, pero en las piedras me quedo pensando en vos, en mí, en él, en ella. En la diferencia. En que fuimos, en que seremos. En como maduramos y sin duda, sin ninguna duda, temo mucho.
Mis miedos son fuertes pero quizá un poco pequeños golpeando.
Mis miedos son muchos y alguna vez mi viejo dijo que los miedos son sinónimo de querer llegar a algún lugar.
Quiero llegar a algún lugar después de esta etapa llena de vida, llena y vacía. Momentos.
Adiós. adiós al sol que baja por el río, que bien me siento! Que bien me siento cuando nada más importa que mirar y sentir el viento, y no el tiempo.




viernes, 14 de diciembre de 2012

Ud. no me halla por ninguna parte.

A veces la pelotudes me supera, y creo que no hay más que sonreir y seguir, ya no hay más que eso.