El piano es el señor de las calmas cuando lo escucho a Fito paez.
No hay tal huracán, sino un viento demasiado vacío que me hace llegar a pensar que algo pasa. Algo mal.
Y, cuando termino ese té de mis 30 minutos sentada en el sol amanecida... pienso en vos, siempre pienso en vos y en mí, lamentablemente, pienso en mí. Pero vos, vos sos mi abrazo -pienso- vos en cambio sos mi capricho y es que nunca he sido tan caprichosa en mi vida, siempre un poco histerica, un poco tranquila pero nunca caprichosa. Cada mañana incluso, cuando mis pensamientos brotan desde lo más hondo para atraer angustias equivalentes, también pienso en como estás, en tu sonrisa. Como el tiempo, te quiero saber llevar. Pienso. Y se me empaña el parpado de tanto pensar en las primaveras de ayer y en vos, en los miedos, en los tontos, en las heridas que duelen y otra vez, en vos.
Te extraño, es obvio, quizá te amé. Pero, incluso si fuese así, sos parte mia porque me enseñaste varias cosas más brillantes que el amor que nunca supé entender entre nosotros.
Sos mi aire de ayer y de hoy, pero no sos más nada porque yo no quiero que seas más nada, aunque a veces, en mis desayunos, quiero que seas todo lo que no sé ser.
:señordeerrores: