jueves, 23 de junio de 2016

Donde estás?

El amor fue perdiéndonos conforme pasaban los días. Me soltaste un buen día porque tenías que hacerlo.  ¿Para que quedarse donde ya no hay nada? Pensaste. 
Te pensé con intensidad estos últimos días cuando ya hace mucho me dispuse a no hacerlo. 
Te pensé con la seguridad de que te amaba y con la certeza de que era una despedida. De que mis lagrimas tenían razón de ser y de que quizás vos tenías razón y todo cambia y todo tiene que ir hacia adelante. Pero juro que aún sin quererlo, aún sin darme cuenta lo único que deseo es que me digas que todo esta bien. 
Te  has ido y esta vez no vas a volver. Hemos cambiado los dos. Mirame, te escribo fria y ni una palabra que fluya pensante. 
Pero créeme no hay cosa que yo quiera más que entenderte, que entenderlo. 
Que entenderme ¿No que ya no sentía nada? Se me olvidó que te olvidé y estoy acá queriendo que te quedes.