Te amé. Puedo decirlo hoy, con toda seguridad: nunca nadie me hizo sentir, esto.
Esto que implica la peor parte también, el dolor de no saber que hacer con tanto amor.
Y bien, a partir de un tiempo fuiste matando todo ese amor.
Ambos, silenciosamente, así como fue, fuimos matando todo ese amor.
Sin embargo te sonrio, no sé como, y me sonries.
Sin embargo podemos aún estar cerca e inventar historias.
En cambio no, no puedo verte besando otros labios ¿Acaso no te sucede?
Después de haber matado el amor, rehicimos historias nuevas.
La diferencia es que yo no volví a amar ni a sentir.
¿Es que puedo reprocharte algo?
No. Elegí que te quedarás, cerca mío, pero no conmigo.
Elegí dejar que me hirieras una y otra vez, nos hirieramos, mirarte después como si no doliera.
Y es que no es fortaleza. Ya no es fortaleza.
Ya no es amor.
De ninguno de los dos.
Puedo verte yendo en otra dirección, dejandome con toda libertad rehacer mi amor en otros labios.
Pero no te vas, tampoco yo me voy.
Nos quedamos, nos destruimos y ahora, incompletos, intentamos rearmarnos.
¿Es que puedo reprocharte si encuentras a alguien que vuelva a poner las piezas donde iban?
No. ¿Será que es posible pedirte entonces mirarte hacerlo? Te dije alguna vez que lo hicieras, que delante de mis ojos estuvieras con alguien más, sabias la razón.
Pues no, has matado todo el amor que te tuve pero aún no puedo mirarte amar a alguien más, porque la amas.
¿Que puedo hacer yo?
He besado otros labios, he tocado otras pieles, he sentido mil muertes y sin embargo te lo he dicho: yo no sé olvidar tan fácil cuando amo. Y ahora, sin pretexto, puedo decirlo, te he amado.
¿Como deshacer un amor? Pues ya debe irse, ya debe morirse, ya nos hemos cansado pero yo, sigo aqui, sigo sintiendo que serias esa persona que volvería a elegir por más daño que me hayas hecho, y el daño es tan patente.
¿No es ridiculo? Mee prometí a mi misma jamás hacerme esto por un amor, hasta que amé.
Perdí todo lo que tenía por un amor.
Ahora no puedo más.
Más que esperar a que uno de estos días todo ese amor que queda en mí se vaya de pronto, sin morir, sin doler, asi como el cariño debe ser.
Esto que implica la peor parte también, el dolor de no saber que hacer con tanto amor.
Y bien, a partir de un tiempo fuiste matando todo ese amor.
Ambos, silenciosamente, así como fue, fuimos matando todo ese amor.
Sin embargo te sonrio, no sé como, y me sonries.
Sin embargo podemos aún estar cerca e inventar historias.
En cambio no, no puedo verte besando otros labios ¿Acaso no te sucede?
Después de haber matado el amor, rehicimos historias nuevas.
La diferencia es que yo no volví a amar ni a sentir.
¿Es que puedo reprocharte algo?
No. Elegí que te quedarás, cerca mío, pero no conmigo.
Elegí dejar que me hirieras una y otra vez, nos hirieramos, mirarte después como si no doliera.
Y es que no es fortaleza. Ya no es fortaleza.
Ya no es amor.
De ninguno de los dos.
Puedo verte yendo en otra dirección, dejandome con toda libertad rehacer mi amor en otros labios.
Pero no te vas, tampoco yo me voy.
Nos quedamos, nos destruimos y ahora, incompletos, intentamos rearmarnos.
¿Es que puedo reprocharte si encuentras a alguien que vuelva a poner las piezas donde iban?
No. ¿Será que es posible pedirte entonces mirarte hacerlo? Te dije alguna vez que lo hicieras, que delante de mis ojos estuvieras con alguien más, sabias la razón.
Pues no, has matado todo el amor que te tuve pero aún no puedo mirarte amar a alguien más, porque la amas.
¿Que puedo hacer yo?
He besado otros labios, he tocado otras pieles, he sentido mil muertes y sin embargo te lo he dicho: yo no sé olvidar tan fácil cuando amo. Y ahora, sin pretexto, puedo decirlo, te he amado.
¿Como deshacer un amor? Pues ya debe irse, ya debe morirse, ya nos hemos cansado pero yo, sigo aqui, sigo sintiendo que serias esa persona que volvería a elegir por más daño que me hayas hecho, y el daño es tan patente.
¿No es ridiculo? Mee prometí a mi misma jamás hacerme esto por un amor, hasta que amé.
Perdí todo lo que tenía por un amor.
Ahora no puedo más.
Más que esperar a que uno de estos días todo ese amor que queda en mí se vaya de pronto, sin morir, sin doler, asi como el cariño debe ser.