Mi incapacidad de decir pero sentir mucho me hiere mas que cualquier miedo. Mi estupida incapacidad de demostrar y ocultar.
Mi gran manía de mentir y hacer muecas al dolor. Minimizar con palabras lo que adentro es un caos.
Ironico estar pensando en vos mientras escribo esto, pues hubo dolor más grande que estar hoy en ese vaivén de miradas, sintiendo que tus paredes se han vuelto a formar justo al lado de las mías.
Me siento una pared
un cactus que lastima cuando te acercas,
la sombra atrás de lo que soy
la cara falsa
la fugitiva
la rota
fria
confundida
asustada
vulnerable...
¿Como salir?
¿Como salir... abrir las puertas, sacar el frio, romperlo todo?
La jaula no se ha vuelto pájaro y duele ser prisionera
la jaula...
se volvieron tan pequeñas las paredes que me quede sin aire
o me he vuelto tan grande que sentí la asfixia
ya no sé
anhelo ser libre
porque cuando las paredes no se caen,
me envuelven,
me aprietan
me degolla como si fuese garra ese nudo en la garganta
Caigo,
caigo cuando no me sé defender
caigo cuando no sé que decir
cuando las palabras se amontonan
y los miedos se hacen grandes
...ese mito de la fortaleza me resuena en la cabeza ¿fuerte? ¿Que si demotras ser dura cuando te estas desmoronando? ¿Que si esa pared no deja entrar, no deja salir, existe, te hiere?
¿Fuerte? Sos esas paredes, sos esas cuatro paredes con alma y gritando. Esas, fuertisimas, se caen de un soplido a plena luz del día, se te nota en los ojos, la fragilidad. La caída. La certeza de que el alma a veces es más escandalosa que calquier mentira, flagelo del que intenta perderse hacia adentro de esos oscuros muros. Yo intento salir, aunque a morir sigo siendo las paredes, huyo, vuelvo, huyo, vuelvo.
Mi gran manía de mentir y hacer muecas al dolor. Minimizar con palabras lo que adentro es un caos.
Ironico estar pensando en vos mientras escribo esto, pues hubo dolor más grande que estar hoy en ese vaivén de miradas, sintiendo que tus paredes se han vuelto a formar justo al lado de las mías.
Me siento una pared
un cactus que lastima cuando te acercas,
la sombra atrás de lo que soy
la cara falsa
la fugitiva
la rota
fria
confundida
asustada
vulnerable...
¿Como salir?
¿Como salir... abrir las puertas, sacar el frio, romperlo todo?
La jaula no se ha vuelto pájaro y duele ser prisionera
la jaula...
se volvieron tan pequeñas las paredes que me quede sin aire
o me he vuelto tan grande que sentí la asfixia
ya no sé
anhelo ser libre
porque cuando las paredes no se caen,
me envuelven,
me aprietan
me degolla como si fuese garra ese nudo en la garganta
Caigo,
caigo cuando no me sé defender
caigo cuando no sé que decir
cuando las palabras se amontonan
y los miedos se hacen grandes
...ese mito de la fortaleza me resuena en la cabeza ¿fuerte? ¿Que si demotras ser dura cuando te estas desmoronando? ¿Que si esa pared no deja entrar, no deja salir, existe, te hiere?
¿Fuerte? Sos esas paredes, sos esas cuatro paredes con alma y gritando. Esas, fuertisimas, se caen de un soplido a plena luz del día, se te nota en los ojos, la fragilidad. La caída. La certeza de que el alma a veces es más escandalosa que calquier mentira, flagelo del que intenta perderse hacia adentro de esos oscuros muros. Yo intento salir, aunque a morir sigo siendo las paredes, huyo, vuelvo, huyo, vuelvo.