domingo, 29 de septiembre de 2013

¿Lo has visto?
Cuando recién terminaban los dias de verano, ella lo vió. Una especie de negrura se depositaba en sus ojos frios, y bajo de ellos. Toda su mirada era hielo y su boca una dura linea fina. Tenía pecas finas, no tenía cachetes en lo absoluto. Pudo notar un leve temblor en su boca cuando notó que ella lo miraba, despectivamente, le sonrió de una forma extraña.
'Fue mirarlo a los ojos y verme a mí.' escribió un día después mientras pensaba. 'Exactamente lo sentí así. Ver mi mirada en otra, por una vez en la vida.' Recordó haber bajado la mirada, después poner cara sería y una pizca de aburrimiento a la clase que escuchaba por primera vez, todo era fingido. Se retorció de verguenza por alguna razón, esos mínimos detalles siempre la torturaban. Su mirada iba hasta ahí nomás también: nunca habia pensado ser presa de unos ojos tan miedosos. Pensó escribir después de leer el cápitulo de una novela que decía que el amor comenzaba por una mujer con miedo a enamorarse de lo incorrecto. Lo descartó al instante, tan ridiculamente, asoció todo de una manera que la irrito.
Se cerró en la idea de que sólo habia sido todo tan pequeño de lo que creía. Las dos semanas siguientes lo miraba con aburrimiento. Intentaba apartarse cuando sus miradas sin querer se encontraban.
Escribió una semana después, irritada una verdad que le hacía añicos el alma. 'La culpa es de uno.' se recordó a un poema que había leído días antes.

Ella lo había encontrado tan intimidante que le temía no a él, sino al reflejo mismo de su temor en él.
Sus ojos no se atrevieron a mirarlo ni aunque cada día pensará en ello. ¿Miedo a enamorarse? pensó un día. Y lo descartó como algo estúpido.
Sabía sin embargo que tenía tantas ganas de encontrarlo una vez más, y otra. Como contaban en los libros, que ella, acurrucada en el invierno leía.
Sabía sin embargo que todo acabaría mal por varias razones. (Una de ellas, que solidecía  cada vez más): ella no era para amar ni menos para encontrarse y ser feliz.
Lo vió y supo que él, sin duda, tampoco.