lunes, 26 de agosto de 2013

Ayer nos vimos en ese mismo sol, abajo de ese mismo arbol y todo era bello. Yo no sentía tanto miedo de que el tiempo se moviera de esta manera y nadie sabia, incluso yo, que era feliz en esos tiempos donde podría no serlo. Ayer cloreabamos las paredes con pintura para tela, sin importar cuan ilógico era lo que haciamos o también, cuan logico con toda esa luz en el cuerpo.
Me dí cuenta que quería amarte cuando ya te estaba amando y fue fugaz, y fue divino.
Ayer me dí cuenta que no todo es tan vacío ni todo tan lleno, ni oscuro ni claro ni siquiera definido pues en la balacera, no llegué a pensar con tanta lúcidez.
Y lo lógico era quizás lógico en su momento y lo efimero jamás lo pude palpar con las manos como los rayos de sol sobre mi vientre.
Descubrí en esa inconsciencia, en esa felicidad, que la vida es hermosa en cada aspecto cuando vivimos sin tiempo y con alguien con quién compartir la soledad.
Y soy consciente de que hoy, por lo menos hoy, voy por la vereda sombría y no sé como cruzar.

lunes, 12 de agosto de 2013

La vida se pinta de pasado a presente, nada puede desaparecer así como asi

A veces reniego al sacarme la sonrisa que llevo todo el día de aquí para allá. Me desvisto de mentiras y recuerdo, escuchando tus risas muy bajo al cerrar los ojos, quizás porque la escencia era de lo más verdadera cuando estábamos juntos.

Cada día esas sonrisas se vuelven más raras al momento que intentó que sean genuinas. Y por eso reniego y por eso te extraño y no es extraño intentarlo, sacar de lo más profundo esas ganas de encontrar ojos sinceros con los que se pueda reír de esa manera, como dos niños con tanta tentación y queriendo nunca parar, deseando no saber que es como si no hubiese mañana... Recién después caí que para vos no lo había. No había mañana y sabías a medias esa probabilidad.
Me saco, cuando vuelvo a gasa todas las maldades de encima y hay un rose de tristeza y alegría en mis ojos, liados. En ese tiempo corto cierro los ojos, escucho todavía como un eco las risas e invento a medias una sonrisa. A medias porque es justamente en ese momento que no sé sentir y sin embargo lo dejó ser.