No odio los cambios, a veces odio ser de está forma que soy, por alguna extraña razón.
Fisicamente, hasta el mas mínimo detalle de mi rostro, hasta mis manos, me odio. No tanto como antes, ni tan poco disimulado. Pero nunca llego a aceptar lo que soy, más fisicamente y es, frustrante. Como la bulimia, como la anorexia, la obesidad, la sociedad, es tan frustante depender.
No odio al mundo, ni a vos ni a vos, siquiera siento envidia, patetica e irritante envidia de la que dudas.
Odio las dudas, el adiós, la ansiedad y tantas cosas de mí, tantas que el mounsruo dentro de mí siente miedo de la fase de miedos, se horrorisa de lo que puedo llegar a ser, de las ganas de esconder las manos.
Que absurdo. Persas de la distracción en el espejo lleno de formas.
Sé que no odio la vida, creo que lo que duele nunca va a hacerme odiar la vida, siquiera el odio. Odio odiar tantas cosas de mí y no odiar a nadie más, tan bien lo hago. Tan bien.
El odio es, parte de los misterios de la adolecencia?
Fisicamente, hasta el mas mínimo detalle de mi rostro, hasta mis manos, me odio. No tanto como antes, ni tan poco disimulado. Pero nunca llego a aceptar lo que soy, más fisicamente y es, frustrante. Como la bulimia, como la anorexia, la obesidad, la sociedad, es tan frustante depender.
No odio al mundo, ni a vos ni a vos, siquiera siento envidia, patetica e irritante envidia de la que dudas.
Odio las dudas, el adiós, la ansiedad y tantas cosas de mí, tantas que el mounsruo dentro de mí siente miedo de la fase de miedos, se horrorisa de lo que puedo llegar a ser, de las ganas de esconder las manos.
Que absurdo. Persas de la distracción en el espejo lleno de formas.
Sé que no odio la vida, creo que lo que duele nunca va a hacerme odiar la vida, siquiera el odio. Odio odiar tantas cosas de mí y no odiar a nadie más, tan bien lo hago. Tan bien.
El odio es, parte de los misterios de la adolecencia?