¿Que fuimos?
Fuimos aire.
Fuimos y dejamos ser lo que eramos.
Fuimos.
Fuimos dos chicos riendonos a carcajadas y era bello suspirar luego de tanto reir y que el silencio no fuera incomodo.
Fuimos instantes, segundos puros, fuimos eso que dejabamos ir y me encantaba caminar con vos.
Que odioso decir 'me encantaba', que odioso el tiempo que de repente dejá que las cosas se etiqueten en pasado.
Bien, eso fuimos y no importaba el qué era.
Fuiste una persona extraña a la que jamás decifré del todo, un enigma.
Decias que era loca, suceptible, dramatica, hueca en ocaciones y que tenía razón en otras.
Dijiste que era una luz 'you're firework..' y una vez, me dijiste que estaba apagada a veces pero habia una luz.
Dijiste ese dia, escribiste toda una página para decirme que estaba apagada y que eso estaba mal, que sin embargo seguia siendo una luz.
Cuando me dejaste sola, no por egoismo sino por miedo a no volverte a ver, digo cuando me dejaste sola.. la luz que te mostraba, que vos decifrabas en mí, se apagó.
Fui un instante estreño que explotó en el momento en que derramé la primera lágrima a las 4 de la mañana, explotó la luz sobre mí y se fundió.
Quizá hoy no lo entienda, pero la luz ya no está.
Fuimos juntos dos luces vislumbrando en el amanecer, queriendo desafiar el tiempo, queriendonos perder en él, yo sin darme cuenta y vos quizá tan pendiente como evitandolo.
Fuimos, juntos, sin duda, fuimos quién sabe qué.
No importa el qué, mi alma siente no pregunta.
Siente un vacío.
Si me preguntarán que siento diria que me duele el alma con convicción de ello, aunque nunca lo haya sentido, aunque nunca nadie me haya explicado lo que era el dolor del alma, lo diría.
Se me viene a la cabeza el suceso, cuando dos niños se conocen, se toman de la mano y se juran amistad eterna entre ambos. Sin persepción de cuanto es esa eternidad. Ríen y es una promesa, diria 'pinky promese', diria que lo es con solo mirarse sin decir siquiera la palabra 'te prometo..' serían de esos amigos inseparables no importa cuanto sea el tiempo que pase, un dia, dos, mejores amigos sin tener reglas o etiqueta en ello.
Esa eternidad no acaba, el tiempo no destruye todo.
Quizá, esa luz que dijiste que tenía siga intacta pero escondida, volvió a estar así, escondida y fria.
Fuiste más que una luz que me encendio el fuego el alma cuando mis manos no podian quemarse solas.
Fuimos juntos, algo extraño, como esos niños que conté que de repente, sin tener conocimiento alguno de lo que es amistad se amigan, sin tener conocimiento del amor se aman, sin saber que decir se dicen, sin saber que sentir sienten y en un poco de tiempo, se sorprenden uno del otro.
Algo extraño, fuiste raro. Fui, una rareza que ya llevaba en mí y te la dí a conocer.
Fuimos de los hermanos, yo la mayor que teme perderte y vos el menor que teme que lo olvide. Y en ocaciones, todo lo contrario.
¿Quién sabe?
El destino no te enseña, te arrebata como el tiempo sin decir nada. Sin darte el tiempo suficiente de decifrar ciertas cosas, ciertos enigmas. Ciertas caras a la que nos aferramos porque 'jamás hubo alguien así'.
Alguien así como?
Tampoco nos dá tiempo a responder.
No importaba el qué era, el que eramos juntos ni cuanto era yo para esa persona en ese fragmento de tiempo, en el jardín de pequeños o ya siendo como somos, ahora, hace dias, hace un año.
Importaban otras cosas que eran minimamente importante para otras personas, confuso.
¿Quién sabe que mierda importaba? ¿A quién le importa?
Fuimos extraños de esos que decis 'que locura la tuya' cuando estabamos juntos y no desconocidos.
Me decifraste en ocaciones más que yo misma y ahora me perdí un poco, ¿Qué soy?
Me perdí un poco en mi ser, me extravié el alma, una parte entera quedó un poco, un poco vacía y sin gracia podria decir. Puedo sentirlo ahora, cuando no estás sabes, compañero.
Quizá mentiste y esa luz jamás existió- pienso ahora, cuando me acuesto en el pasto y no puedo llamarte.
Fuimos juntos y ahora soy.
Soy una luz que por el momento está apagada.
Soy eso porque vos me abriste los ojos a eso y porque yo sé con convicción que puedo serlo pero me asusta que nadie más pueda verlo, ahora.
Ahora, ahora estoy apagada porque me dejaste sola y sin saber bien como podias hacer que fueramos.
Estoy sola y sin saber, sin recordar como ser, libre y un poco feliz.
No estoy sola, me siento un poco sola porque mi compañero, el que realmente podía hacerme volar, ahora está volando.
No lo envidio, lo extraño.
En este instante no puedo ser un firework, hasta lo dudo, hasta me duele estar apagada.
Es temporal porque ese pendejo me enseñó varias cosas más de mí que no desperdiciaría. Varias cosas aprendimos juntos, de repente, como cuando somos niños y encontramos a alguien con quién jugar.
Ajustable a nosotros sin darnos cuenta, totalmente una pieza perdida.
Una pieza que tememos perder y perdemos porque el destino y los azares no son lo nuestro.
Y esa pieza nos pierde. Se pierde y no nos olvida, como tampoco nosotros haremos.
Tememos nunca encontrar una así o quizá no.
Yo temo no encontrar nunca una así, con la misma rareza, con la misma locura y cordura a la vez.
Con la que podemos hablar dias enteros sin cansarnos y silenciar sin incomodarnos.
En silencio, quizá el tiempo sea buen amigo y nos reconstruya porque somos un entero, cada uno de nosotros lo somos.
Yo soy una luz, temporalmente apagada que hace un tiempo conoció otra luz totalmente encendida en fuego y se apagó de un momento a otro de tanto brillar.
Yo soy, fui, seré y dejare ser.
El destino no sirve para esas cosas, es un maldito invento.
Yo soy ciertas cosas que hoy no entiendo, igual que la vida.
Yo fui, en su momento una parte suya y él una parte mia.
Nosotros fuimos ciertos develos, ciertas palabras, un mismo cielo.
Fuimos quien sabe qué.
Fuimos aire.
Fuimos y dejamos ser lo que eramos.
Fuimos.
Fuimos dos chicos riendonos a carcajadas y era bello suspirar luego de tanto reir y que el silencio no fuera incomodo.
Fuimos instantes, segundos puros, fuimos eso que dejabamos ir y me encantaba caminar con vos.
Que odioso decir 'me encantaba', que odioso el tiempo que de repente dejá que las cosas se etiqueten en pasado.
Bien, eso fuimos y no importaba el qué era.
Fuiste una persona extraña a la que jamás decifré del todo, un enigma.
Decias que era loca, suceptible, dramatica, hueca en ocaciones y que tenía razón en otras.
Dijiste que era una luz 'you're firework..' y una vez, me dijiste que estaba apagada a veces pero habia una luz.
Dijiste ese dia, escribiste toda una página para decirme que estaba apagada y que eso estaba mal, que sin embargo seguia siendo una luz.
Cuando me dejaste sola, no por egoismo sino por miedo a no volverte a ver, digo cuando me dejaste sola.. la luz que te mostraba, que vos decifrabas en mí, se apagó.
Fui un instante estreño que explotó en el momento en que derramé la primera lágrima a las 4 de la mañana, explotó la luz sobre mí y se fundió.
Quizá hoy no lo entienda, pero la luz ya no está.
Fuimos juntos dos luces vislumbrando en el amanecer, queriendo desafiar el tiempo, queriendonos perder en él, yo sin darme cuenta y vos quizá tan pendiente como evitandolo.
Fuimos, juntos, sin duda, fuimos quién sabe qué.
No importa el qué, mi alma siente no pregunta.
Siente un vacío.
Si me preguntarán que siento diria que me duele el alma con convicción de ello, aunque nunca lo haya sentido, aunque nunca nadie me haya explicado lo que era el dolor del alma, lo diría.
Se me viene a la cabeza el suceso, cuando dos niños se conocen, se toman de la mano y se juran amistad eterna entre ambos. Sin persepción de cuanto es esa eternidad. Ríen y es una promesa, diria 'pinky promese', diria que lo es con solo mirarse sin decir siquiera la palabra 'te prometo..' serían de esos amigos inseparables no importa cuanto sea el tiempo que pase, un dia, dos, mejores amigos sin tener reglas o etiqueta en ello.
Esa eternidad no acaba, el tiempo no destruye todo.
Quizá, esa luz que dijiste que tenía siga intacta pero escondida, volvió a estar así, escondida y fria.
Fuiste más que una luz que me encendio el fuego el alma cuando mis manos no podian quemarse solas.
Fuimos juntos, algo extraño, como esos niños que conté que de repente, sin tener conocimiento alguno de lo que es amistad se amigan, sin tener conocimiento del amor se aman, sin saber que decir se dicen, sin saber que sentir sienten y en un poco de tiempo, se sorprenden uno del otro.
Algo extraño, fuiste raro. Fui, una rareza que ya llevaba en mí y te la dí a conocer.
Fuimos de los hermanos, yo la mayor que teme perderte y vos el menor que teme que lo olvide. Y en ocaciones, todo lo contrario.
¿Quién sabe?
El destino no te enseña, te arrebata como el tiempo sin decir nada. Sin darte el tiempo suficiente de decifrar ciertas cosas, ciertos enigmas. Ciertas caras a la que nos aferramos porque 'jamás hubo alguien así'.
Alguien así como?
Tampoco nos dá tiempo a responder.
No importaba el qué era, el que eramos juntos ni cuanto era yo para esa persona en ese fragmento de tiempo, en el jardín de pequeños o ya siendo como somos, ahora, hace dias, hace un año.
Importaban otras cosas que eran minimamente importante para otras personas, confuso.
¿Quién sabe que mierda importaba? ¿A quién le importa?
Fuimos extraños de esos que decis 'que locura la tuya' cuando estabamos juntos y no desconocidos.
Me decifraste en ocaciones más que yo misma y ahora me perdí un poco, ¿Qué soy?
Me perdí un poco en mi ser, me extravié el alma, una parte entera quedó un poco, un poco vacía y sin gracia podria decir. Puedo sentirlo ahora, cuando no estás sabes, compañero.
Quizá mentiste y esa luz jamás existió- pienso ahora, cuando me acuesto en el pasto y no puedo llamarte.
Fuimos juntos y ahora soy.
Soy una luz que por el momento está apagada.
Soy eso porque vos me abriste los ojos a eso y porque yo sé con convicción que puedo serlo pero me asusta que nadie más pueda verlo, ahora.
Ahora, ahora estoy apagada porque me dejaste sola y sin saber bien como podias hacer que fueramos.
Estoy sola y sin saber, sin recordar como ser, libre y un poco feliz.
No estoy sola, me siento un poco sola porque mi compañero, el que realmente podía hacerme volar, ahora está volando.
No lo envidio, lo extraño.
En este instante no puedo ser un firework, hasta lo dudo, hasta me duele estar apagada.
Es temporal porque ese pendejo me enseñó varias cosas más de mí que no desperdiciaría. Varias cosas aprendimos juntos, de repente, como cuando somos niños y encontramos a alguien con quién jugar.
Ajustable a nosotros sin darnos cuenta, totalmente una pieza perdida.
Una pieza que tememos perder y perdemos porque el destino y los azares no son lo nuestro.
Y esa pieza nos pierde. Se pierde y no nos olvida, como tampoco nosotros haremos.
Tememos nunca encontrar una así o quizá no.
Yo temo no encontrar nunca una así, con la misma rareza, con la misma locura y cordura a la vez.
Con la que podemos hablar dias enteros sin cansarnos y silenciar sin incomodarnos.
En silencio, quizá el tiempo sea buen amigo y nos reconstruya porque somos un entero, cada uno de nosotros lo somos.
Yo soy una luz, temporalmente apagada que hace un tiempo conoció otra luz totalmente encendida en fuego y se apagó de un momento a otro de tanto brillar.
Yo soy, fui, seré y dejare ser.
El destino no sirve para esas cosas, es un maldito invento.
Yo soy ciertas cosas que hoy no entiendo, igual que la vida.
Yo fui, en su momento una parte suya y él una parte mia.
Nosotros fuimos ciertos develos, ciertas palabras, un mismo cielo.
Fuimos quien sabe qué.