domingo, 19 de abril de 2015

Si digo 'hoy me siento mas viva' caigo en un error fantástico. La vida es, sabemos, la suma de dolores como de alegrias, la suma de paz y de catastrofes. Día a día. Transformación.
 ¿Como podríamos minimizar el dolor al vacío?
El vacío es otra cosa. El vacío es sentirse en la nada existencialmente. ¿Sentir nada... tiene gracia vivir sin sentir?
El dolor es sentir. El dolor es más que sentir, saberse vivo y sufrido. Saberse humano, fuerte y frágil.
¿como decimos, como nivelamos más vivo o menos vivo, a que costo? ¿Con que fin?
Cometemos tantos errores con las palabras, este sólo es uno.
En vez de caer en ese error, en ese cliché, podría decir: hoy me siento más  clara y explicarte antes de que caigas en alún error, que estoy hablando de luz, de luminosidad. Hoy me siento más plenamente clara y sensata: sensata pues llevo los pies puestos en la tierra humeda sin tener ningún dolor, siquiera en el cuello, que es donde se carga todo mi peso, donde se siente.
Sin embargo, la vida es incierta, no más conmigo que con ustedes, supongo.
Un dia si y otro no, y otro prefiero no saber.
A veces quienes escribimos lo hacemos desde la oscuridad absoluta, pues es una manera de saciar la necesidad de gritar, la catarsis.
Son de las pocas veces en las que prefiero un día claro para desenvolver en palabras la dicha y no tanto la dicha. Siempre, en todo escrito subsisten mis dudas, mis preguntas al caos de la existencia propia y continua, impropia y desinteresada.