domingo, 19 de abril de 2015

liberar lo inliberable. Amor.

Me gustaria decirte que nunca he podido hasta ahora sacarte de mí, como la segunda persona que quedo impregnada en mi piel sin tocarla, a penas rozandola. 
Me gustaria mirarte y noo fingir una risa sino hablar sin comas y con puntos, para que lo sepas, no he dejado de pensarte aunque para mi sea tortuoso y estresante. Te recuerdo, claro que lo hago.
Quizas el hecho obvio de haberte quedado por tanto tiempo tratando de comprender que haciamos, tratando de entender que eramos, que pretendiamos, juntos, tuvo poder sobre mí para tu significado. 
Quizas fuiste mi segundo laberinto, bah, fueron varios, ¿Como armar un rompecabezas siendo uno?
Mentí tantas veces diciendo que queria ir por la vida con alguien que no me complique, sino que haria pensando acerca de tus ojos y aquella pequeña mirada cuando bajaba los mios. Te queria, sin duda, quería y siempre quise al que me miraba y se iba, al que me sonreia pero no se acercaba, al que me miraba con ojos de amor pero jamás menciono al amor con palabras. No es necesario, claro que no es necesario. ¿Como escapamos después cuando queremos parar todo esto? Hiriendo, huyendo, deshaciendo el 'me quedo pero tomo distancia'.
Me enamoré de alguien como yo, jamás sentí tanto, después de él, jamás. Y volvió y se fue. 
No podemos amar, nos dijimos con los ojos. No podemos. Y nos despedimos mil veces más.
Yo no te veo y sigo pensando en que me encantaria arrancar de mí todo lo que fue, todo esto que pasó para respirarte cerca, no tanto, pero para que la vida no nos separe. Vos ¿Pensarás en mí?