miércoles, 6 de junio de 2012

Fumando sinceridad.

Hay varias cosas en la vida que cuestionar. Tantas que, no importa tener 17 años para sufrir las preguntas sin respuestas. Y las peleas con la vida. 
Incluso estando tan quieta hay algo que no cierra. 
Incluso hay, ahí, algo que me convierte en tantas cosas y me transporta a tan pocas. Soy y no, una persona y tantas. 
Soy nadie y a veces, soy tantas cosas que exploto. 
Pero por ahí, a veces no importo tanto. 
Y tengo ganas de llorar cuando veo llorar a quién me abraza. Ahora mismo, justamente ahora pasa. Y siempre, pasan tantas cosas y a veces esas cosas son nada. Pero duele un poco.
Duele. 
Hay tantas cosas que duelen  en este momento. Saber de dolores me mata encerio. Sabes que les duele y se matan; ser consciente de tanto y revolverlo sin resolver. 
 Estoy siendo nada y haciendolo fácilmente. Me da bronca, me duele y me inquieta ponerme en está situación que me pusieron.
Cuestiono entonces  'quién mierda estoy siendo?' quien soy y si fui alguna vez algo o, como se suele corregir, alguien. 
Alguien quieta que se deja llevar por el viento y un empujón. Quieta. 
Siempre quieta en tanta inquietud, que solo sabe quejarse. 
Gemir y apartarse. 
No sabemos vivir.  Sabemos sufrir. 
Duele saberse nadie, o por lo menos, aqui. 
Quiero un fin y un principio a todo lo que soy y nunca fui. Y tantas mezclas. 
Y tantas cosas, hasta las palabras que no sé escribir. Ni decir. 
El lío en el que vivo y nunca salgo. 
Y mientras escribo no sé como terminar.  Nunca sé como terminarlo. 
Nunca sé responder a tantas inquietudes pesadas. A tantas boludeces que inquietan. Al impacto;
Nunca sé.