Hay varias cosas en la vida que cuestionar. Tantas que, no importa tener 17 años para sufrir las preguntas sin respuestas. Y las peleas con la vida.
Incluso estando tan quieta hay algo que no cierra.
Incluso hay, ahí, algo que me convierte en tantas cosas y me transporta a tan pocas. Soy y no, una persona y tantas.
Soy nadie y a veces, soy tantas cosas que exploto.
Pero por ahí, a veces no importo tanto.
Y tengo ganas de llorar cuando veo llorar a quién me abraza. Ahora mismo, justamente ahora pasa. Y siempre, pasan tantas cosas y a veces esas cosas son nada. Pero duele un poco.
Duele.
Hay tantas cosas que duelen en este momento. Saber de dolores me mata encerio. Sabes que les duele y se matan; ser consciente de tanto y revolverlo sin resolver.
Estoy siendo nada y haciendolo fácilmente. Me da bronca, me duele y me inquieta ponerme en está situación que me pusieron.
Cuestiono entonces 'quién mierda estoy siendo?' quien soy y si fui alguna vez algo o, como se suele corregir, alguien.
Alguien quieta que se deja llevar por el viento y un empujón. Quieta.
Siempre quieta en tanta inquietud, que solo sabe quejarse.
Gemir y apartarse.
No sabemos vivir. Sabemos sufrir.
Duele saberse nadie, o por lo menos, aqui.
Quiero un fin y un principio a todo lo que soy y nunca fui. Y tantas mezclas.
Y tantas cosas, hasta las palabras que no sé escribir. Ni decir.
El lío en el que vivo y nunca salgo.
Y mientras escribo no sé como terminar. Nunca sé como terminarlo.
Nunca sé responder a tantas inquietudes pesadas. A tantas boludeces que inquietan. Al impacto;
Nunca sé.