Tu piel y tus huesos se convirtieron en algo hermoso sobre mi piel. Sentia caer como si huiria hacia el cielo, sobre tu piel. Sobre tus brazos, senti tus caricias, los besos colgaban de un hilo que se romperia si me dejabas caer sobre el mundo.
Aun en la oscuridad del cielo en el que pendia, algo brillaba totalmente vulnerable.
Escalofrios corrian sobre mi espalda y en todo mi interior, a medida de los suspiros. Armonicamente, todo se rompia y era hermoso. Cuando debiste haberme abrazado, hiciste una mezcla con tus caricias entre el bien y el mal, algo agridulce.
Cuando abrí los ojos, nada ya dolía.. Aunque no existiera el abismo no estba ahí, ni el vacío ni, siquiera el dolor.