Cosas que no sé esperan, pocas personas que lo entienden. O lo creen así.
Tomada las 5, casi seis de la mañana, cuando se acerca el día sobre todo lo que somos, mirando ojerosos y con expresión de cansancio. Una sonrisa debil de todas formas se extendia en mi rostro, te encontré en una esquina saliendo a tomar un taxi y paramos a hablar un rato. No hay recuerdos sobre ti, como no hay recuerdos sobre muchas personas que en un pestañar, se encontraban lejos, lejísimos como para sentirlos como 'alguien' . Sino, preguntas y respuestas que me hicieron carcajear de camino y un 'segura que tenés 17 años' luego de apagar el cigarrillo en el suelo. Pregunté porque una ves más, tantas veces me lo habían dicho y la respuesta fue la misma o similar 'Tenés la mente más madura que tus ojos, que tu risa.. Que todo vos. ' y sonreí. Claro que pudimos haber sido algo , hasta más antes que dijeras: ando buscando un amor. Y ahí terminó todo, de una buena forma, quizá nos veamos, hablemos más y me gustés un poco, caminemos una tarde de la mano y nos riamos de todo y todos. Pero lamento no ser la tipica chica porque sé que no soy lo que buscás. Soy más que eso, porque con solo mirarme no sabes nada de mí.
-Nadie quiere esperar por siempre cierto? Ni amor, ni paz. Son cosas que realmente no se esperan. No sé buscan pero a veces, en algunas personas, se anhelan como si de eso dependiese vivir. - Le dije, apagando el último cigarrillo. Antes de las 3 de la mañana mis nervios a flor de piel se extendían de pies a cabeza. Las miradas ajenas y sus risas, llegaban hasta irritarme. No había ninguna sonrisa mia, solo nervios y, miedos estúpidos, solía ser así cuando me dejaban sola en lugares que no conocía, o, que no debería estar. Parada. fumando un cigarrillo, moviendo las llaves en el bolsillo, esperando pasar sin ninguna restricción y tomar algún trago adentro. Y solo, dejar de sentir el tic-tac una y otra ves como si estuviese ahí y la desolación sobre mis labios.
Tomada las 5, casi seis de la mañana, cuando se acerca el día sobre todo lo que somos, mirando ojerosos y con expresión de cansancio. Una sonrisa debil de todas formas se extendia en mi rostro, te encontré en una esquina saliendo a tomar un taxi y paramos a hablar un rato. No hay recuerdos sobre ti, como no hay recuerdos sobre muchas personas que en un pestañar, se encontraban lejos, lejísimos como para sentirlos como 'alguien' . Sino, preguntas y respuestas que me hicieron carcajear de camino y un 'segura que tenés 17 años' luego de apagar el cigarrillo en el suelo. Pregunté porque una ves más, tantas veces me lo habían dicho y la respuesta fue la misma o similar 'Tenés la mente más madura que tus ojos, que tu risa.. Que todo vos. ' y sonreí. Claro que pudimos haber sido algo , hasta más antes que dijeras: ando buscando un amor. Y ahí terminó todo, de una buena forma, quizá nos veamos, hablemos más y me gustés un poco, caminemos una tarde de la mano y nos riamos de todo y todos. Pero lamento no ser la tipica chica porque sé que no soy lo que buscás. Soy más que eso, porque con solo mirarme no sabes nada de mí.