viernes, 9 de marzo de 2012

Cuestiones mias, de Maria, de la vida.


'Porque María, porque no un nombre menos común y más especial?' pensaba. 
Porque le importaba tanto eso? 
Como si fuese importante, para mi no era tan importante. Capas que si lo era, pero nunca me dio por decirle a todos que odiaba que me llamaran de mi nombre, quizá lo tomarían como arma para lastimarme, a esa edad, cuando pensaba así, eso si era importante, que no me lastimaran.
Porque se cuestionaba cada cosa en su vida y más aún, cuando estaba sola.
 ¿Porque no lo cuestionaba en voz alta?  
Era más importante en voz alta, le decía, era más importante decirlo que pensarlo, le gritaba pero ella me susurraba al oído lo que pensaba, aunque no fuese importante y aunque le dijera que tenia que decirlo en voz alta.
Qué común, que vulgar y que estúpidos se volvieron los días, pensé hoy. Mientras escribía una hoja y escuchaba : 'pongan lo que piensen de ésta materia' por más que nunca la haya tenido. 
Qué puedo pensar de ella cuando estoy con ganas de volverme a jardín y comenzar de nuevo, todo. 
Pensar en voz baja, me quiero ir, ¿Porque? creo que solo es un pensamiento, tranquilo y nada insólito, de quererme volver, en esos momentos de colapso y ganas de salir corriendo de un mundo basura a veces y tan libre para todos, que con solo decirte que cualquiera puede decirte quien debes ser con simplicidad. Tan libre, tan opaco a veces y otras, fugaz como el tiempo. 
Cuidate. Te hubiese dicho si tuviera 20 años y vos todavía fueras pequeña.
Te quiero, porque hacen falta los te quiero cuando crecemos. Y sé libre, porque nadie me dijo que lo sea y a veces, me siento totalmente encerrada en mí.
No tengo 20 años, pero en ocasiones siento que son más de 20, mientras en otras, son todavía unos 12, cuando las tragedias son solo tragedias  y lo estoy viendo en televisión. En realidad, cuando todo está bien y el mundo para y dejá escuchar algo más que tormentas y más tormentas. Siempre para, por más que deje algo a la mitad. 
Casi estamos en otoño y ya lo siento, esas ganas de oler la lluvia y ver bajar la temperatura y que pasa aqui, estoy harta de los dias tan insulsos. Hoy lo estoy pero cuando me preguntan como estoy digo bien. 
Bien estoy, pero quiero dias menos comúnes. Más especiales y no sé si repetir el pasado o extrañarlo. Ninguna de las dos, preferiria. 

Lo común no me atrae, y los silencios son lo mio ahora, es medio angustiante por que las cosas pueden cambiar de repente, como el mundo y como los dias. Y tambien como las personas. Que se van arriadas por el destino y esas cosas, pienso yo. Como nuestra infancia, y las personas que no recuerdo y las que no olvido. Una gran diferencia, María. Creí saber algo y no sñe nada o no lo sabia y cometí errores luego de esto y cai un millón de veces y a veces, no lloré y no cuestioné en voz alta. 
Soy dueña de muchos silencios.Y de una sola persona, que  si nos cruzamos, ya no sos vos y no soy yo, no nos conocemos.

Recuerdo tu nombre y tus susurros de cosas tan inteligentes , nada más. Y las ganas de ser grande y demostrarte que es mejor decir las cosas en voz alta pero no. Fue todo al revés y el gato me comió la lengua. O el mundo.
Nada tiene que ver con tu nombre,el mundo no es tan normal y no es tanpoco tan cruel como hoy lo sentí en atardecer. 
Mis angustias van agarradas de algo viejo, como vos y se sueltan de algo nuevo, como el dia. Despiden pensamientos inertes confundiendo y tratando de insistir en escribir cuando estoy exhausta de lo cotidiano, me siento y expongo algo que no es mio o a veces si lo es. Entonces pienso en algo que me haya echo feliz involucrando una taza de café en el medio  y extrayendo partes del pasado como si me vinieran de repente en un frasco de 'cosas útiles'. 
O simplemente, me dejo llevar y me siento sin pensar en escribir paginas largas cuando siento ese nudo en la garganta que no me deja respirar, eso es el mundo. Te diria pero no te conozco y me juzgarias de extraña porque te trato como a una niña todavia. Te diria que aprendí mucho y poco, y todavia no me quiero ir aunque las angustias a veces sobrepasen el cuello, no me quiero ir. 
María, creo que necesito enseñarle, gritarle a alguien que aprenda a hablar fuerte y no bajar la cabeza al mundo entero. Ni en otoño, ni en invierno. Que no sé enamore de pibes que la quieren tocar, que no se droge ni tenga ganas de llorar un viernes. Que no se deje llevar por pendejadas.  Y para eso, no te necesito a vos, a nadie.  Ni gritar, ni sarandear a nadie, ni siquiera susurrar.
Sabes lo dificil es la cuestión de la vida en estos tiempos de mierda? Ahora sé que no necesito enseñarle a nadie a hablar fuerte, menos cuando lo que quiero decir es solo para mi, pequeña y fragil no deberia ser. 
Quiero golpearme, en casi otoño, mi temporada del año favorita, la cabeza por el simple hecho de no ser tan normal como tu nombre.  Ni tampoco tan especial ni epica por cerrar la boca cuando deberia ser libre de abrirla. Pero quizá sirva de algo el 'menos de ayer y más de hoy'. Gritar, gritar, gritar y saber escuchar. 
Adiós. No necesito guines especificos ni nada, solo un poco de dormir y olvidar gente tan común. Voy a estar bien. Eso tenés que aprender a decir siempre en el mundo. 
Adiós, a todo lo que ya paso y voy a estar bien a todo el cirqueiro que se ve de arriba la vida.