miércoles, 8 de enero de 2014

Cuerpos sin vodka

Se siente asqueroso cuando levantó la mirada ynada de lo que veo es como lo vi en tus ojos: primero un brillo de verguenza y deleite. Me ví en tus ojos y las miradas se igualaban. Primero verguenza y después deleite de nuestros cuerpos desnudos en ese instante, con solo la tenue luz de afuera. Es repugnante una vez que lo veo. Ni es verguenza ni admiración sino deseo de carne en unos ojos ajenos que se esmeran por parecer seguro de si mismo. Y yo siento miedo y asco y no veo en esos ojos nada parecido al amor.